Rápida visión de la vida interna de los partidos políticos rionegrinos/Por Omar Nelson Livigni
A partir de marzo venidero se iniciará la vida institucional de los partidos políticos y se intensificará el quehacer de las representaciones legislativas desde el lugar que fueron posicionados por los sufragios de los co-provincianos en las últimas elecciones.
El partido oficial Juntos Somos Rio Negro (JSRN) se encuentra en mejores condiciones porque tiene el poder y ejerce la autoridad a través de los órganos gubernamentales, el más importante bloque legislativo por el número de sus integrantes y el dominio territorial que le brindan los jefes comunales que adhieren a sus filas. En los próximos días el actual senador Alberto Weretilneck combinará sus tiempos en la cámara alta del congreso nacional para ponerse al frente de JSRN, el vehículo de opinión del oficialismo para apuntalar y defender al gobierno de Arabela Carreras.
El partido tendrá una estructura para insertarse en los distintos estamentos de la sociedad, promoviendo equipos técnicos, creando una liga de intendentes, e impulsando otros proyectos de real interés.
Designaron autoridades partidarias del PRO
Anibal Tortoriello, conocido empresario del Alto Valle y ex intendente de Cipolletti fue electo presidente del PRO y asume como un dirigente importante en el espectro político provincial. Las deliberaciones tuvieron lugar el viernes último en Viedma, donde se logró constituir, sin pocos esfuerzos, una lista de unidad de carácter provincial que salvo algunas excepciones logró contener las aspiraciones de los dirigentes de las distintas y los CAP (Centros de Acción y Participación), como órgano político de cada localidad o ciudad.
Según adelantaron vocero del PRO, el CAP de Viedma sería presidido por Roberto Brussa, y uno de los integrantes de la Asamblea, el órgano supremo del partido, será el también viedmense Gustavo Costanzo. El abogado roquense Eduardo Suárez Colman se retiró de la reunión por no acceder al cargo que pretendía. Igual actitud tomaron los dirigentes Roberta Scavo, Diego Vazquez, Jorge Entraigas y Nicolas Folino. También integra los niveles de conducción el legislador del PRO, Juan Martin. En los próximos se darán a conocer las listas completas del orden provincial y regional
PJ: Refundar la unidad y la fuerza electoral
El justicialismo, la primera minoría en Rio Negro, todavía no se ha repuesto del impacto negativo que sufrieron todas sus filas en los últimos comicios provinciales, y ese desconsuelo que lo retornó al duro papel de la oposición no alcanza para ser mitigado por el triunfo del Frente de Todos con Alberto Fernández en los comicios presidenciales.
Un flamante presidente que no quiere repetir aquella frase de Marcos Avellaneda cuando adelantó a los acreedores del país en aquella época que “la deuda debe pagarse sobre el hambre y la sed la sed de los argentinos”, propia de un jefe de estado oligárquico y sin pueblo.
Sería inaudito siquiera imaginarse por un segundo que un jefe de estado justicialista pudiera llegar a esos extremos.
Pero no es menos cierto que las exigencias del FMI como contrapartida al refinanciamiento y una extensión de los plazos de las obligaciones contraídas obligarán al gobierno peronista a adoptar medidas nacionales antipopulares inevitables, aún contra su voluntad. y comprensibles por tener afrontar un verdadero estado de necesidad.
Ese marco y las tensiones que provocará en el ámbito interno no sería el más propicio para la recomposición peronista en la provincia, hoy sumido en protestas y quejas internas de distinta índole.
Allí surgen criticas donde sobresalen las imputaciones a la gestión de Martin Soria como jefe partidario y la enumeración es vasta en ese sentido: falta de consultas y contactos con los afiliados y dirigentes, congresos donde nunca se propició el debate, carencia de contactos con el bloque de legisladores que visitó una sola vez en toda la campaña electoral.
También debe sumarse el desacertado discurso de campaña, ausente de contenidos programáticos o planes de gobiernos, y teñido de ataques cuasi personales e intrascendentes al gobernador Alberto Weretilneck que lo derrotó por poco más del cincuenta por ciento de los votos.
Pero los hechos más graves que se adjudican pasan por haber privilegiado sus relaciones con incondicionales para promoverlos a los cargos electivos en desmedro de militantes con años de trabajo político.
Ese juicio de valor lo vienen repitiendo ex legisladores como Mario Sabbatella, Raúl Martínez, y Ariel Rivero en radio Nativa y APP, y el ex jefe comunal de San Antonio, Javier Iud, entre otros, con la salvedad que el reconocimiento de este último al trato recibido por Weretilneck suena como un anticipo a su próxima sumatoria a JSRN.
Hay que recordar que el peronismo vernáculo en general nunca interpeló al poder partidario y avaló en forma tácita los desacuerdos que hoy critica.
Ahora el peronismo sabe el delicado compromiso de reivindicarse y recuperar terreno con las elecciones de medio término para diputados nacionales y en la renovación de autoridades donde sectores importantes alientan el recambio de la figura partidaria, hoy diputado nacional.
Uno de los hermanos de Martín, Carlos Soria, al parecer el hombre de las decisiones en el “clan” roquense, aspira y ya habría empezado a divulgar el proyecto para que la única hija del ex gobernador fallecido, María Emilia, intendenta de General Roca, se transforme en la candidata del peronismo para las elecciones a gobernador en el 2023.
Esta idea ya no es un secreto para nadie fue lanzada días pasados por el legislador del Frente de Todos, José Luis Berros, quien reconoció calidades políticas a María Emilia para disputar el máximo cargo de la provincia. Por su parte el legislador Luis Albrieu y el diputado nacional Martín Doñate, sin entrar en mayores detalles, afirmaron “que hay que ser inclusivos y no dejar a ningún sector afuera de esa temática”.
Todavía no se sabe si este lanzamiento es un globo de ensayo para observar reacciones de la interna partidaria, generar un obstáculo a los avances que está logrando el senador Martín Doñate para una eventual postulación, o es una carta para negociar alguna situación que pueda plantearse.
En algunos repliegues del peronismo se afirma que la reiteración del apellido Soria, después de las funciones que desempeñó el extinto gobernador, las de Martín como intendente en dos oportunidades y ahora como diputado nacional, y el posible salto de la única hija mujer del “Pater familias”, desde una banca en el congreso al municipio roquense y desde ese espacio a una eventual candidatura a gobernadora, resultará algo muy difícil de digerir por el PJ y la sociedad rionegrina.
Dicen que este proyecto político tuvo origen en el 2015 cuando la fórmula encabezada por Miguel Pichetto la integraba a María Emilia en segundo término, idea frustrada porque la postulante no había cumplido los 30 años de edad, razón por la que Pichetto optó por convocar a la radical Ana Ida Piccinini.
Los hechos recientes ocurridos recientemente en Bariloche son demostrativos de los enconos y las diferencias que se reactualizan en el justicialismo.
Esta vez por las diferencias en la designación de afiliados y/o dirigentes al PJ en las filiales rionegrinas de organismos nacionales.
A la senadora García Larraburu se la escuchó cuestionar y en tono estridente que había mucho “camporismo” en las designaciones, refiriéndose al senador Doñate, conocido dirigente de la agrupación interna que lleva el nombre del ex vicepresidente de Perón.
Sobre el particular hay versiones de que el poder ejecutivo nacional suspendería por 180 días este tipo de nombramientos en todo el país.
En octubre del 2019 cuando Alberto Fernández era solo candidato, tuvo que suspender un viaje programado a Bariloche junto a Máximo Kirchner para evitar precisamente la visibilidad de las diferencias internas, según se le informó anticipadamente.
En los últimos días integrantes de la nomenclatura partidaria volvieron a dar la nota discordante.
El presidente Fernández se abstuvo de estar presente en la despedida del satélite SAOCOM1B, acto en el que también estuvo ausente el senador nacional Martin Doñate por idéntico motivo, conocedores del tenso clima interno en la ciudad. La senadora Nacional García Larraburu, que había pegado el faltazo en una jornada anterior donde se anunciaron más vuelo de Aerolíneas Argentinas a San Pablo, contribuyó a un juego de ausencias y presencias que dejaron en evidencia la gravedad del enfrentamiento en el alto nivel dirigencia ante ministros del poder ejecutivo nacional.
Este tipo de acontecimientos ocurren en un partido como el peronismo rionegrino que hace cuarenta años que está en la oposición y pretende recuperar el poder que perdió en 1976 y ocupó en un brevísimo espacio de tiempo el extinto gobernador Carlos Soria.
UCR: Hacia la demorada reconstrucción del partido
La Unión Cívica Radical de Rio Negro comienza el año con un duro balance luego del proceso electoral producido en 2019. Un magro resultado provincial de menos de dos dígitos, la derrota de Cambiemos/Juntos por el Cambio en laNación, una única banca en la legislatura provincial ocupada por un dirigente del PRO, la pérdida de municipios como Viedma o la disminución concejales en la geografía provincial, configuran un escenario complejo para el centenario partido.
El año electoral generó rispideces en la dirigencia radical que desembocaron en la renuncia Darío Berardi a la presidencia del partido, la no generación de estrategias y negociación con otras fuerzas para los comicios en cada municipio, a lo que se debe sumar la decisión desde Buenos Aires que dejo a Juntos por el Cambio y puntualmente a la UCR sin candidato a senador nacional, despejando el camino a la cámara alta al ex gobernador Alberto Weretilneck.
Precisamente la determinación de no llevar candidato a senador por Rio Negro, favoreciendo el tramo de senador para JSRN, no incluyó una contrapartida con municipios de la UCR o Juntos por el Cambio que, en fechas posteriores o simultáneas a la nacional, debieron competir contra el oficialismo provincial con dispares resultados.
Llamaron la atención las recientes declaraciones de la diputada nacional Lorena Matzen cuestionando la falta de conducción del PRO en el proceso electoral pasado, diferencias con Sergio Wisky o la crítica al ingreso a la fórmula presidencial de Miguel Pichetto porque “siempre hemos estado enfrentados”, agregando que el radicalismo de Río Negro “trabaja en forma independiente”.
Es evidente que hubo decisiones por otros niveles que excedieron a lo provincial, ya que la misma Matzen, que se alegrara con la incorporación de Pichetto expresando que con él “somos más competitivos”, un mes después lo hacía responsable de no contar con candidato a senador propio. Faltaron interlocutores y faltó política en la UCR rionegrina.
Ahora la diputada nacional Lorena Matzen, al frente del partido en la provincia y más allá de sus declaraciones, deberá liderar la reconstrucción del partido en el marco de la coalición nacional a la que continúa adhiriendo la UCR nacional en cabeza de su presidente, el diputado nacional y ex gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo.
A esta columna la propia diputada nacional se encargó de señalar, que hay ciertas posibilidades que, en la renovación de autoridades partidarias que se producirán a fin de año, haya elecciones internas.
Por ello, los radicales consideran indispensable revitalizar las bases, salir de la atomización partidaria dispersa en pueblos y circuitos, evitar que continúen las fugas hacia otros partidos, generar confianza con los aliados en el ámbito provincial (PRO y ARI), y poner proa para retener la banca de diputados que hoy ostenta la propia Matzen y que se pondrá en consideración de los rionegrinos en 2021. (APP)
