Organizaciones europeas piden limitar el uso de cenizas de incineración en la futura Ley de Economía Circular
Las entidades alertan de los riesgos ambientales y sanitarios asociados a los residuos procedentes de incineradora y reclaman aplicar el principio de precaución.
En el marco del debate europeo sobre el contenido de la futura Ley de Economía Circular, destinada a reforzar el mercado de materias primas secundarias y aumentar la circularidad de los recursos dentro de la Unión Europea, un grupo de más de 30 organizaciones ambientales y sociales ha reclamado a la Comisión Europea que adopte un enfoque de precaución respecto al uso de residuos procedentes de incineradoras, especialmente las denominadas cenizas de fondo de incineración (IBA, por sus siglas en inglés).
La petición se ha formalizado mediante una declaración conjunta impulsada por Zero Waste Europe y enviada a la comisaria de Medio Ambiente de la CE, Jessika Roswall, en la que las entidades expresan su preocupación por la creciente consideración de estos materiales como recursos circulares aptos para aplicaciones en construcción e ingeniería civil.
Según las organizaciones firmantes, diferentes estudios científicos independientes apuntan a que las cenizas de incineración pueden contener sustancias peligrosas como contaminantes orgánicos persistentes (COP), metales pesados, PFAS y microplásticos. Además, sostienen que estos compuestos podrían liberarse al medio ambiente con el paso del tiempo mediante procesos de filtración hacia el suelo y las aguas superficiales o subterráneas.
El documento también cuestiona los actuales sistemas de evaluación y control aplicados a este tipo de residuos, al considerar que los ensayos utilizados en algunos Estados miembros se basan en condiciones controladas y no reflejan el comportamiento real de los materiales a largo plazo. Las organizaciones alertan, además, de la existencia de diferencias regulatorias entre países de la Unión Europea que permiten clasificar determinados residuos como no peligrosos pese a los riesgos detectados.
En este contexto, las entidades firmantes consideran prematuro promover el uso de las cenizas de incineradora como material circular y advierten de que esta práctica podría contribuir a dispersar sustancias peligrosas en el entorno construido.
La declaración sostiene asimismo que la utilización de la fracción mineral de estas cenizas no puede considerarse reciclaje en el sentido establecido por la normativa europea, y señala que su valorización responde en muchos casos a la necesidad de evitar costes de eliminación más que a criterios ambientales o de aprovechamiento eficiente de recursos.
Entre las medidas planteadas a la Comisión Europea, las organizaciones solicitan que la futura legislación incorpore estándares de seguridad armonizados a escala europea, basados en condiciones ambientales reales y de largo plazo, así como una evaluación completa de sustancias peligrosas, incluidos PFAS y microplásticos.
Las entidades también reclaman que las políticas comunitarias prioricen la prevención de residuos, la reutilización y el reciclaje seguro y de alta calidad frente a la valorización de residuos potencialmente contaminantes. (Residuos Profesional)
