10 mayo, 2026

Se necesitan indicadores sociales para una transición justa hacia la economía circular

Un estudio advierte de carencias en la medición de impactos sociales y pide reforzar la participación y la gobernanza en las estrategias circulares.

Un nuevo informe elaborado en el marco del proyecto European Topic Centre on Circular Economy and Resource Use (ETC-CE) plantea la necesidad de incorporar indicadores sociales y mecanismos de participación para avanzar hacia una economía circular “justa e inclusiva”.

El documento, titulado ‘A Just Transition to a Circular Economy: Operational Framework and Indicators’, desarrolla un marco operativo destinado a evaluar las implicaciones sociales de las estrategias circulares, un ámbito que, según sus autores, continúa siendo poco abordado en las políticas y herramientas actuales.

La investigación ha sido coordinada por especialistas del Instituto Wuppertal alemán, junto con investigadores de el World Resources Forum y del Vlaamse Instelling voor Technologisch Onderzoek (VITO) belga.

El estudio da continuidad a un informe previo centrado en las cadenas de valor de baterías, plásticos y textiles, y busca trasladar los principios teóricos de una transición justa a herramientas concretas de medición y seguimiento.

Según el análisis, los indicadores relacionados con trabajadores y consumidores están relativamente desarrollados, mientras que otros aspectos, como el impacto sobre las comunidades locales, la participación social en la toma de decisiones o las implicaciones para los distintos actores de las cadenas de valor, presentan importantes carencias.

Los autores también identifican lagunas metodológicas y de datos en cuestiones vinculadas al trabajo informal, los derechos de los pueblos indígenas, el patrimonio cultural y la participación ciudadana. A su juicio, estas dimensiones continúan escasamente representadas en los marcos de evaluación actuales de la economía circular.

El informe sostiene que la transición circular no debe limitarse a criterios ambientales o de eficiencia de recursos, sino incorporar también elementos de equidad social y gobernanza participativa. Para ello, propone desarrollar enfoques específicos por sectores, adaptando los indicadores a las características de cada cadena de valor.

Asimismo, el documento subraya la necesidad de mejorar la disponibilidad de datos, fortalecer los métodos de análisis y aumentar el compromiso institucional para garantizar que las políticas de economía circular integren objetivos sociales junto a los ambientales.

Los autores consideran que avanzar en herramientas de evaluación social será clave para asegurar que la transición hacia modelos circulares no genere nuevas desigualdades y contribuya a una transformación más inclusiva de los sistemas productivos y de consumo. (Residuos ProfesionaL)