Me Duele mi País
(*) Salvador Luis Cambarieri.
Esta nota tiene por objeto en primer lugar, el de ejercer el Derecho a expresarme, y en segundo, hacer público mi sentir ante tanta desidia. Somos muchísimos los que nos damos cuenta de que
vivimos el ocaso de lo que otrora fuera un país fundamentado en valores donde la Ley nos amparaba y los derechos consagrados en la Constitución Nacional, no se discutían.
Hoy veo con profunda tristeza que todo esto quedó en el pasado. Que nos gobiernan corruptos ignorantes, esbirros de un poder en la sombras del mundo. ¿Dónde quedó mi Argentina Orgullosa y Opulenta?! Los que como yo, hoy tenemos más de 40 años y que nos criamos prácticamente en Democracia, nos sentimos defraudados. Me siento defraudado. Veo con asombro la decadencia a la que hemos arribado: en vez de crecer, hemos caído. Se suponía que nuestra República seguiría el mandato Divino y Glorioso que nuestro Próceres habían soñado… Nada mas lejos… Y nosotros, los ciudadanos, como mansas ovejas, aguantamos y aguantamos…
Muchos resistimos a cada embate de los gobiernos de turno, en lo económico, en lo social, en lo político; y ahora: en el contexto de esta supuesta pandemia (que no lo es: remitirse a los textos), al desprecio absoluto de nuestras leyes por parte de nuestros gobernantes. Los derechos constitucionales: bien, gracias…
Un presidente que no se animó a imponer un Estado de Sitio que por lo menos le hubiera dado un marco de legalidad a este guiso con sabor a tiranía. Nos mandan con decretos (inconstitucionales) a obedecer y creer que nos están cuidando. ¿Cuidando de qué? Según las estadísticas, en Argentina mueren aproximadamente treinta mil personas al año por la influenza (gripe). El Covid 19 mató hasta ahora (supuestamente) en nuestro país, cerca de cinco mil personas. ¿Y la gripe? Y dije “supuestamente” porque todos sabemos que MUCHA gente murió de otras cosas y le pusieron que era de coronavirus. Lo mismo con las autopsias que no dejan que se realicen, etcétera.
Nos hablan de números de muertos concretos y no de porcentajes cómo se hace en países serios justamente para no crear pánico y angustia en la población (que de paso nos hace bajar las defensas). No es lo mismo hablar de cuatro mil muertos que del 0,0001 por ciento de la población… Y si, hay cura: Investiguen como en algunos países de centro América, de Europa o aquí mismo, en nuestro país, están aplicando medicinas alternativas o naturales que están dando excelentes resultados. Pero no: acá se espera la “bendita” vacuna y los negocios que vienen con ella… Investiguen sin juzgar, abran sus mentes y sus corazones… La Organización Mundial de la Salud (OMS) no es ni por lejos, una institución respetable desde que ha sido copada por privados que obviamente velan por sus espurios intereses.
Nos meten miedo a mas no poder, sacan lo mas feo de las personas: ahora todos somos policías (malos policías) de nuestros vecinos, y eso encima está bien visto porque se interpreta como un acto de buena fe hacia el resto que puede llegar a ser afectado por la inconsciencia de alguno que por trabajo tal vez tiene que viajar (¿?)… ¡Lo mas natural del mundo! Y ahora yo, que me animo a escribir lo que siento y pienso, seguramente seré juzgado, o tal vez no… Parece un planeta de locos. ¡ARGENTINOS DESPERTEMOS!
Esto no termina en agosto y se empieza a hablar de diciembre y hasta incluso se vislumbra un verano sin temporada de turismo.
Mi tristeza es porque a pesar de todo esto, muchos de mis conciudadanos no quieren ver, ni informarse adecuadamente (no por los medios masivos que solo contribuyen a desinformar cumpliendo dócilmente los mandatos de los poderes que salvaje e ilegítimamente nos quieren gobernar, y nos gobiernan. La mayoría ignora porque no ha sido educada para preguntarse, para investigar el mas allá de las cosas. Nuestra educación es más que básica; los planes educativos en nuestro país a lo largo de estas últimas décadas, han sido y son dados para masacrar el pensamiento, y de esta manera, abonar el terreno para que, sumisos y humillados, nos dejemos vencer.
Todo esto está a la vista y a las pruebas me remito… Vean a su alrededor… Observen sin ideologías ni partidismos. Sean honestos y escuchen a sus corazones… No dejemos que esto nos siga pasando, levantemos nuestra voz, todos juntos. Salgamos adelante. Con Responsabilidad: la misma que tenemos que tener como adultos, para cuidarnos de muchas otras cosas, con valor y con dignidad. Esa que muchos políticos le obligan a pisotear a la gente a cambio de promesas que nunca se cumplirán.
Soy de San Antonio Oeste, Provincia de Río Negro, República Argentina; de un pueblo forjado en la adversidad; con el orgullo del Ser Patagónico. Sigo creyendo en mi gente y en mi país.
Por mí, por mi familia, por mis conciudadanos y MI PAIS ¡DESPERTEMOS! ¡VIVA LA PATRIA!
(*) DNI 24.073.593
