24 julio, 2024

Hito en cáncer de mama: presentan los resultados del primer estudio sobre cómo los tratamientos influyen en la supervivencia de las pacientes de América Latina

Realizado por la Red Latinoamericana de Investigación en Cáncer (LACRN) y coordinado por investigadores del CONICET en nuestro Instituto, un artículo en la revista JCO Global Oncology revela datos pioneros sobre las respuestas a la cirugía y a distintos tipos de tratamientos de unas 1200 mujeres en la región.

La prestigiosa revista JCO Global Oncology, de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), publicó los resultados del primer estudio clínico que aporta información sobre la supervivencia de las mujeres de América Latina con cáncer de mama localmente avanzado. Realizado por la Red Latinoamericana de Investigación en Cáncer (LACRN, por sus siglas en inglés) en casi 1200 pacientes de Argentina, Brasil, Uruguay, Chile y México, el trabajo revela que tanto la cirugía de pecho conservadora como una buena respuesta a la quimioterapia que se recibió antes de ir al quirófano (tratamiento neoadyuvante) tienen un impacto positivo en el pronóstico de la enfermedad.

“Esta es la primera comunicación que mide la sobrevida de las pacientes de la región en relación a distintos parámetros. En ese sentido, es única”, asegura Andrea Llera, investigadora del CONICET en el Laboratorio de Terapia Molecular y Celular de nuestro Instituto Leloir, quien fue responsable de los análisis llevados a cabo para este artículo. “Considero que es el trabajo más importante de los que publicamos hasta ahora con la LACRN”, enfatiza.

La red creada en 2010 a instancias del Centro de Salud Global del Instituto Nacional de Cáncer (NCI) de Estados Unidos, y de la que participan 30 centros de investigación y hospitales de la región, ya realizó tres publicaciones previas. En 2022, por ejemplo, dio a conocer los primeros resultados del “Perfil Molecular del Cáncer de Mama”, donde se determinó que más allá de la mezcla genética única y diversa de la población de América Latina, aquí las mujeres presentan tumores que a nivel molecular son similares a los de  otras partes del mundo.

Con procedimientos armonizados y la recolección de una enorme cantidad de datos gracias al esfuerzo de los investigadores-médicos de las instituciones participantes, durante cinco años se evaluaron las características clínicas y patológicas de las pacientes, la respuesta a la quimioterapia y la sobrevida. Ahora, nuevos análisis arrojan luz sobre lo que ocurre como efecto de los tratamientos recibidos por las pacientes “en la vida real”, en los hospitales de cinco países latinoamericanos.

Nuevos resultados

Según el criterio de su médico tratante, en el nuevo estudio cada participante fue asignada a uno de los dos tratamientos principales: quimioterapia previa a la operación para aquellas en las que era conveniente reducir el tamaño de su tumor antes de operar, o bien cirugía directa. 

Uno de los datos que más sorprendió a los casi 70 autores del artículo, es que las pacientes a las que se les realizó cirugía conservadora de la mama (se extirpa solo el tumor y el tejido circundante) evidenciaron una mayor sobrevida que aquellas a las que se les practicó la extracción completa del seno (mastectomía). 

“En esta cohorte de pacientes con cáncer avanzado, las mujeres con mastectomías totales tuvieron un riesgo de muerte tres veces mayor que aquellas sometidas a cirugía conservadora, incluso después de tomar en cuenta algunas de las variables que pueden influir en la decisión quirúrgica y el resultado (edad, estado menopáusico, estadío avanzado o no, país, subtipo, entre otros)”, dice el artículo en JCO Global Oncology.

Llera revela que como los médicos se mostraron escépticos frente a ese resultado, aplicaron métodos estadísticos que se suelen usar para evitar sesgos en estudios del mundo real como éste. “La sobrevida de las pacientes con cirugía conservadora nos siguió dando significativamente mejor”, asegura la científica. Y agrega: “Se desconocen las razones detrás de esta diferencia en el pronóstico post quirúrgico. Es algo que quedará para ser evaluado en futuros estudios. No sabemos el por qué, pero sí vimos que la diferencia en la sobrevida es una evidencia fuerte”. Llera resalta, por otro lado, que no se trata un resultado aislado e inédito, sino que se están empezando a publicar estudios en otros países que demuestran lo mismo.

Otro aporte importante del estudio es que permitió corroborar que la respuesta al tratamiento que se recibe antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor (neoadjuvante), efectivamente impacta en el pronóstico posterior. Esto significa que, si efectivamente se logra achicarlo, la paciente tiene más chance de supervivencia aun teniendo cáncer avanzado, y de manera independiente al efecto de la operación. 

“Luego de la cirugía se indica otro tratamiento (adyuvante), que es el que ayuda a matar las células tumorales que podrían haber quedado. Como base para decidir qué tipo de terapia ofrecer en esa segunda instancia es importante tomar en cuenta la respuesta del tumor original”, resalta Llera. Y concluye: “Estamos muy orgullosos del trabajo realizado. Se trata de un gran hito de la investigación clínica observacional en Latinoamérica”.

Además de Llera, otros argentinos que participaron del trabajo fueron el coordinador de la red LACRN en el país y jefe de nuestro Laboratorio de Terapia Molecular y Celular, Osvaldo Podhajcer; Daniela Alves da Quinta, becaria doctoral cofinanciada entre el CONICET y la UADE; Alicia Inés Bravo, coordinadora en el Hospital Eva Perón de San Martín; Cristina Rosales y Elsa Alcoba, coordinadoras en el Hospital de Oncología Marie Curie; Mónica Castro, coordinadora para LACRN del Instituto Ángel Roffo y Elmer Fernández en su rol de experto bioinformático.

La iniciativa regional ya cumplió 10 años y por la calidad de sus resultados y análisis obtuvo un fondo especial de ASCO para realizar el estudio del patrón de tratamiento de las mujeres cuya enfermedad progresó (si lo recibieron en tiempo y forma, por ejemplo). Aunque algunas de ellas ya no están, la información que dejaron como legado será clave para que la ciencia pueda avanzar. Fundación Leloir)