11 agosto, 2026

El kirchnerismo cree que llegó el momento de tensionar la economía para cortar la recuperación de Macri

En la campaña de Alberto hablan de la necesidad de ampliar la diferencia para las PASO.

Alberto Fernández sabe que necesita ampliar la diferencia a su favor en las PASO para evitar un escenario de paridad que pueda derivar en un triunfo de Mauricio Macri en octubre. Por eso, desde su comando de campaña definieron que es hora de romper la recuperación del Gobierno y salir a tensar la economía.

«Necesitamos patear el hormiguero», reflexionan en diálogo con LPO cerca del candidato del Frente de Todos, donde admiten que hay preocupación porque si bien las encuestas siguen mostrando a Alberto como ganador de las PASO, lo cierto es que Macri logró achicar el margen y hoy están en una posición más complicada de la que evaluaban al principio de la campaña.

En rigor, saben que si Macri llegara a quedar a pocos puntos de Fernández en agosto aquel resultado sería leído y celebrado como una victoria en la Casa Rosada.

Ante este escenario, en el kirchnerismo plantean la necesidad de salir a polemizar más fuerte y terminar con la paz económica que transita el gobierno de Macri, mientras ellos plantean una campaña referida a la crisis. Sin embargo, como explicó LPO, la estrategia no termina de ajustarse porque Alberto carece de un vocero económico e incluso adentro del peronismo preocupa la imprecisión de algunas de sus declaraciones. 

Es que en la campaña existe un tironeo entre distintos sectores. En el inicio, se impuso la línea más conservadora para llevar calma a los mercados y en un guiño hacia Estados Unidos. Sin embargo, cerca de Cristina muchos plantean que esa «tranquilidad» fue contraproducente porque permitió la estabilización de Macri y le piden profundizar el discurso.

«La calma que planteó Alberto ahora nos perjudica electoralmente. Necesitamos una dosis justa de caos», explicó una fuente del Patria a LPO. En el búnker kirchnerista incluso admiten que el «discurso responsable» que sostuvieron durante la corrida para aportar gobernabilidad y evitar una crisis resultó excesivo, porque también terminó ayudando a Macri.

En ese marco, Alberto salió en los últimos días a hacer declaraciones que elevaron la polémica. Primero lanzó su propuesta de entregar medicamentos gratis a los jubilados con el argumento de que costaría por año lo que el Central paga de intereses durante diez días. Sin embargo, hasta Ginés González García le aclaró que la propuesta carecía de sentido porque en realidad eso ya existe. Luego este domingo habló de bajar la tasa de las Leliq, pero su frase fue confusa y muchos interpretaron que quiere defaultear.

La ambigüedad de las propuestas y las declaraciones confusas se dan en una campaña que definen como «a la que te criaste», austera, que contrasta con la maquinaria electoral de Cambiemos. «La campaña de Cambiemos es de una multinacional, el CEO manda, todos cumplen las ordenes y funciona. La nuestra es más como un club de barrio donde cada uno defiende y ataca lo que quiere», graficó un dirigente del peronismo en diálogo con este medio, admitiendo que la «libertad de acción» genera cruces como el reciente de Aníbal Fernández, a quien salió la candidata a legisladora Ofelia Fernández a tratar de «salame», y algunos dirigentes propios como Teresa García la mandaron a militar, mientras que varios en el Patria piden no seguir con la discusión pero por lo bajo repiten que es una «recién llegada» y que «la política no es ir a tomar escuelas». 

Además del caos de la campaña, lo que más preocupa en entre los gobernadores y algunos dirigentes del peronismo es cómo se traduciría todo esto en un eventual gobierno. Ante una situación económica de extrema fragilidad como indica Bloomberg, creen que no hay margen para hacer cosas como las que de repente propone Alberto, en quien también ven una falta de claridad. 

Lo cierto es que más allá de las imprecisiones, el candidato repite que el dólar está atrasado y en eso hay una intencionalidad política. Es que en el kirchnerismo asumen que después de las elecciones habrá una devaluación, que justamente esperan que ocurra días después de las PASO o luego de las generales en caso de ganar, para que el costo se pague durante el gobierno de Macri y no al inicio de una eventual gestión de Alberto. Por eso, en la Rosada interpretan que las frases del candidato lo que buscan es generar una corrida para acelerar ese proceso.

Fuente; La Política Online