25 mayo, 2024

El kirchnerismo calentó la apertura de sesiones con gritos, chicanas y aplausos irónicos

El FpV-PJ minó sus bancas de carteles con el hashtag #HayOtroCamino. Agustín Rossi,

Leopoldo Moreau y Horacio Pietragalla fueron los más efusivos contra el presidente. La izquierda también levantó reclamos. Y una diputada pidió por el autocultivo de cannabis.

Por Carolina Ramos

El kirchnerismo respondió al discurso del presidente con gritos, chicanas y aplausos irónicos, y transformó el recinto en una tribuna donde se empezó a jugar la campaña electoral. El bloque del Frente para la Victoria-PJ calentó el clima de la Asamblea Legislativa y obligó a Mauricio Macri a apartarse, por momentos, del discurso que llevó prolijamente impreso.

La bancada de Agustín Rossi buscó impacto desde el primer momento con carteles que llevaban la leyenda #HayOtroCamino. Fueron pegados en las bancas por la camporista Luana Volnovich, de corto vestido rosado, mucho antes de que Macri arribara al recinto. La izquierda ya había hecho lo propio: “Abajo el régimen del FMI”, rezaba un letrero rojo colgado por Romina Del Plá.

Los primeros gestos de ironía del bloque kirchnerista no se hicieron esperar. Brotaron cuando Macri relató el mensaje de una mujer que le dijo: “Quería contarles que este año, con mi esposo, no nos fuimos de vacaciones, pero conectamos las cloacas e instalamos el agua corriente. ¡No se imaginan lo que se siente!”.

A partir de ese momento, el desorden se apoderó de la sesión. Macri tuvo que levantar la voz varias veces para hacerse oír entre los gritos. Y hasta se salió del libreto para retrucar: “Los gritos, los insultos, no hablan de mí, hablan de ustedes, señores. Yo estoy acá por el voto de la gente. Yo estoy acá por el voto de la gente, señores”.

La réplica de Macri animó a los diputados de Cambiemos, que lo aplaudieron al menos 30 veces. “Estamos haciendo crujir estructuras viejas y oxidadas”, fue la primera frase que exaltó al oficialismo, con Cornelia Schmidt-Liermann y Silvia Lospennato a la cabeza.

La arenga más fuerte se produjo cuando el presidente habló de los “comportamientos mafiosos”. “El DNU de extinción de dominio es un reflejo de la postura clara que los argentinos tomamos: queremos recuperar los bienes de las mafias, el narcotráfico y la corrupción”, subrayó. Automáticamente, Elisa Carrió se puso de pie para aplaudir, y fue imitada por el resto de los legisladores, que entonaron el clásico “¡Sí se puede!”.

Hubo otro pasaje para la algarabía de Cambiemos. Fue cuando Macri habló de la situación en Venezuela y se preguntó: “¿Cómo puede ser que hayamos condecorado a Maduro?”. Luego se refirió al pacto con Irán y a cómo “se negociaba la impunidad” en 2015. El mendocino Guillermo Carmona lo llevó hacia otro lado: “¡Cipayos! ¡Están saqueando Malvinas!”.

Los gritos del kirchnerismo fueron constantes. “¡No te cree nadie!”, bramó el nieto recuperado Horacio Pietragalla cuando Macri afirmó que “hemos salido del pantano donde estábamos”. Por su parte, Leopoldo Moreau trajo el nombre del fiscal Carlos Stornelli, en forma de preguntas irónicas.

El bloque también se deshizo en ironías cuando Macri sostuvo que “creció la economía, bajó la inflación, aumentaron la inversión y las exportaciones, bajó la pobreza y creamos 700 mil puestos de trabajo”. La misma reacción generó otra frase del jefe de Estado: “Yo soy el primero en saber lo que han sido estos meses, cuánto dolor, cuánta angustia, y me he hecho cargo de ella”.

La izquierda hizo lo propio. Al cartel de Del Plá contra el FMI se sumó otro de Nicolás Del Caño que indicaba “Fuera yanquis de Venezuela y de América latina”. El diputado del PTS tuvo sus segundos de protagonismo cuando Macri dijo que a “la energía vale, y que sin energía un país no crece”. “¡No se puede pagar la luz! ¡No se puede pagar el gas! ¿¡De qué estás hablando!?”, le recriminó de pie y con el brazo en alto.

También los puntanos Ivana Bianchi y Andrés Vallone, que responden al senador Adolfo Rodríguez Saá, llevaron su propio mensaje impreso: “Presidente: ¿le va a pagar la deuda a San Luis?”, decía, en alusión al fallo de la Corte Suprema de Justicia que ordenó al Gobierno nacional saldar una deuda de 15 mil millones de pesos con la provincia.

Pero la nota la dio la diputada del Movimiento Evita Araceli Ferreyra. Ingresó al recinto casi al mismo tiempo que Macri con una planta de cannabis y un cartel que alzó durante varios minutos: “Autocultivo ya”.

A contramano de los legisladores que se preocuparon por sobresalir, los “popes” de Cambiemos conservaron los modos. Mario Negri, Humberto Schiavoni, Nicolás Massot y Luis Naidenoff mantuvieron un perfil bajo. Miguel Pichetto, jefe del bloque de senadores del PJ, se mostró imperturbable. Y Carrió, de mirada atenta, solo aplaudió menciones puntuales.

FOTOS: PRESIDENCIA DE LA NACION Y COMUNICACION DEL SENADO

Fuente: Parlamentario