Turismo clandestino: por cada plaza registrada, estiman que existe una informal
La oferta turística informal sigue ganando terreno en la provincia de Neuquén, con estimaciones que apuntan a que por cada plaza registrada en alojamientos formales existe una clandestina. La situación refleja un desafío estructural para el sector y la capacidad de control del Estado, en un contexto donde plataformas digitales potencian la informalidad.
La expansión del turismo informal
Desde la formalización de la actividad turística, la clandestinidad ha estado presente, pero la irrupción de plataformas digitales ha incrementado su alcance. Según Sergio Sciacchitano, presidente de NeuquenTur, «la oferta turística informal es semejante en tamaño a la del sector formal», lo que duplica el universo de plazas disponibles en la provincia.
Neuquén cuenta con 25 mil plazas registradas, pero estimaciones cualitativas sugieren que la informalidad agrega otras 25 mil, alcanzando un total de 50 mil plazas entre ambos sectores. Para enero de 2025, las reservas formales superan el 60%, lo que equivale a unas 15 mil plazas, mientras que en la informalidad se proyecta una proporción similar.
Desafíos para combatir la clandestinidad
El poder de policía del Estado resulta insuficiente frente a la expansión de la oferta informal. Los controles y multas no han logrado frenar su crecimiento, aunque los programas de beneficios turísticos representan un freno indirecto.
Un ejemplo es el programa Viajá Neuquén, implementado por el gobierno de Rolando Figueroa, que devolvía el 40% del gasto turístico en bienes y servicios relacionados. Al exigir factura como requisito indispensable, los prestadores informales quedaron excluidos, impactando negativamente en su demanda.
La falta de datos concretos
La informalidad del turismo dificulta su medición precisa. Mientras que el sector formal genera estadísticas fiables, la clandestinidad depende de análisis cualitativos. Sciacchitano reconoció que «hay carencia de datos de campo detrás de las estimaciones del sector informal», subrayando la dificultad de cuantificar su real impacto.
En este escenario, el crecimiento de la demanda turística sigue enfrentando el desafío de equilibrar las condiciones para los prestadores formales y combatir la informalidad, que no solo afecta la recaudación fiscal, sino también la calidad y seguridad del servicio ofrecido a los turistas.
Fuente LMN
