15 abril, 2026

Sobre el primer aniversario de la inundación de Bahía Blanca, marzo 07

En esta fecha tan importante, inolvidable, en dónde el 70 por ciento de la población de Bahía Blanca estuvo bajo agua, me incluyo, junto con mi familia, voy a escribir está columna a modo de recordatorio, a uno de los hitos mas conmocionantes que vivimos en esta ciudad. Muy sufrido, por demás, en Ingeniero White y Cerri.

Cuando la lluvia se oía constante, interminable, de repente se empezó a inundar la calle, hasta llegar al metro 30, igual que nuestro patio, quedamos en el medio, adentro, sin poder abrir ninguna puerta, ya que ingresaba un aluvion de agua 

Era imposible sentarnos, vivo con mis hijos, mi mamá de 86 años, y mis mascotas de aquel momento, ambos fallecieron, nuestra perra de 16 años y 3 meses y el gatito de 8 años. Ante la imposibilidad de sentarnos, caminábamos, todas nuestras cosas, ropas, recuerdos, electrodomésticos, pasaban flotando por nuestro lado, se dio vuelta la heladera y navegaba como un botecito, de repente vimos el canasto de la ropa, logramos frenarlo, y con mi hijo, la sentamos a mi mamá encima, estaba agotada, mientras mi hija, estaba semi sentada con su gato arriba de la mesa. Cerca de las 20:30 de ese día, todo esto comenzó en nuestra casa tipo 9 de la mañana, comenzó a bajar el agua, que al día siguiente nos enteramos, que no era solo agua, también sedimentos y cloaca, habían explotado las cloacas. Al bajar la inundacion, comenzamos a mirar y estaba todo además de mojado, con este barro que les cuento, y que bien! Lo podemos contar! Porque dos nenas pequeñas fueron arrastradas por el agua, el hombre que quiso salvarlas también, otro hombre que ayudaba en el barrio de Villa Rosas también falleció y unas cuantas personas más.

No me queda más que agradecer a todas y cada una de las personas que nos ayudaron, en principio gente de la inmobiliaria Baieli, chicos y chicas de la Universidad Nacional del Sur, con sus familiares y amigos, mi amiga de Millanel cosméticos, mis grandes amigos Laura Alves y familia, y sus amigas, nuestros vecinos, mi amiga de toda  la vida Julia, que se acerco y nos enseño la dimensión de la inundación, familiares nuestros, personal contratado por la municipalidad para esta emergencia, a todos, a toda la gente que nos ayudo y asistió, muchas gracias!!!

Ahora, esperamos que se concreten las obras de infraestructura para poder contener situaciones como está, con los puentes y el canal en buenas condiciones, de manera tal que no nos supere una emergencia de estas características nuevamente, con las consecuencias tragicas, y perdidas cuantiosas personales y a nivel estado municipal.

Se vale tener memoria y ejercitarla, para en todo caso, saber resolver, y no repetir errores cuyas consecuencias son caras desde todo punto de vista.

Por muchos 7 de marzo sin inundaciones trágicas, abrazo grande!

Marcela Dora Vaiser, maestra jardinera, matrícula 758536