Orquesta Roja, la propuesta musical de Magdalena Jitrik
La artista compartirá fecha con «Zulu Souvenir», de Andrés Toro, como parte del ciclo «Patio Sonoro», que organiza el CASo. La doble presentación será el sábado 16 a las 18 h en la Casa Nacional Bicentenario, gratis, con turno previo.
La artista visual Magdalena Jitrik desembarca en la Casa Nacional Bicentenario (CNB) con su proyecto musical Orquesta Roja, en una presentación en vivo que se realiza el sábado 16 a las 18 h en el marco del ciclo “Patio Sonoro” del Centro de Arte Sonoro (CASo). En la misma fecha se presenta Zulu Souvenir, del también artista Andrés Toro, con el que Magdalena incluso tocó algunas veces. Las entradas se puedan solicitar en compartir.cultura.gob.ar.
La obra pictórica de Jitirik se referencia en lo abstracto y las vanguardias rusas del siglo XX. Las luchas colectivas son parte de sus cuadros y serigrafías. Desde un punto de vista apolítico, se podría considerar esa inclusión como algo “nostálgico”. «Parece eso, pero es referencia al presente», enseguida aclara. “La sociedad podría vencer la epidemia, pero el virus está ganando con la ayuda del ultraindividualismo”, arenga. Este interés por lo social tal vez provenga de sus años de estudios en el Centro Activo Freire, en México, donde vivió a raíz del exilio de sus padres, Noé Jitrik y Tununa Mercado.
Su obra musical también tiene algo de disruptiva. Con Orquesta Roja (OR) lleva alrededor de 20 años, improvisando, componiendo y musicalizando películas, siempre a cargo de la guitarra eléctrica (la misma que se compró en 1995 con la venta de su primer cuadro) y alternando distintas formaciones. Entre quienes pasaron por ella se encuentran Lola Granillo, Andrés Buchbinder, Sebastián Appel, Fernando Kobryniek, Camilo Guinot, Alfredo Bonillo, Martín Sandoval, Sebastian Tout y el mismo Andrés Toro, como se dijo. Este sábado será la tercera vez que Magdalena se presenta en formato solista.
“El proyecto originalmente consistía en poder proyectar mis films super 8 con mi música en vivo. Esto se ha concretado algunas veces. También con otros films como Dog Star Man, de Stan Brakhage; funciones con films de Claudio Caldini, y dos o tres veces con La Sexta Parte del Mundo, de Tziga Vertov”, relata.
Para el sábado 16, Magdalena tiene pensado tocar su repertorio e improvisar otra vez sobre imágenes de la película de Vertov. “Probaremos de proyectarla en una televisión analógica por el horario del concierto. Será un dato visual que referencia al pueblo ruso en su gesta revolucionaria y los hechos históricos por los cuales de alguna manera llegamos a esta instancia de relacionarnos con ellos a través de la vacuna Sputnik V. Una vuelta impensada”, revela.
– ¿Cómo surgió el nombre de Orquesta Roja?
– Hacia fines de los años 90 leí el libro La Orquesta Roja, de Giles Perrault, que narra la historia de una red de espionaje soviética que actuó durante la Segunda Guerra Mundial contra los nazis. La historia es fascinante y, de esos comentarios que se dicen al pasar, me parecía un muy buen nombre para grupo de rock. De hecho existe uno muy importante -que conocí mucho después, Orquestre Rouge (80’s post-punk francés)-, que obviamente pensaron lo mismo que yo.
Recién en 2008, con un cambio de computadora, comencé a grabar en multitrack algunas, por así llamarlas, composiciones o canciones y las publiqué con el nombre de «Orquesta Roja». A partir de allí fue natural que se fuera armando el grupo, en tanto existía un material de base para orquestar. En los inicios entraron y salieron de OR varios amigos y amigas. Luego llegó el 2020 para dejar por el momento a Orquesta Roja como proyecto solista.
-¿Hay algo de nostalgia y de política también en Orquesta Roja?
-Es una música un poco sombría, creo que viene de mi personalidad. También que toco estrictamente lo que puedo; entonces el tempo puede ser un poco bajo. Me encantaría tocar con Orquesta en una protesta, en la Plaza de Mayo, en la puerta de una fábrica. Es algo que todavía no se ha dado, pero no lo descarto.
-¿El proyecto guarda alguna relación con las vanguardias musicales actuales?
– Sí, al menos de amistad. Asimismo, si bien es una música de melodías, la estructura es medio caótica, lo que me puede acercar a alguna vanguardia. A decir verdad, quiero tener una banda de rock, con un repertorio como plataforma para improvisar y componer. No me podría definir como vanguardia.
-¿Qué te parece la propuesta del CASo?
-Me parece genial la idea de la radio surgida en la pandemia. Espero sentirme relajada en el patio. Es un desafío tocar sola, ¡pero me sentiré en CASo!
-¿Conocés el trabajo de Zulu Souvenir, de Andrés Toro?
-Sí claro, lo he escuchado varias veces. Conozco su música, además hemos tocado mucho juntos, invitada en su grupo Estados Sonido y en el proyecto que se llamó Cul du Monde, con nuestro común amigo Luis Issaly, que recitaba o cantaba poesías, y en Orquesta Roja misma. Creo que será muy buena la combinación. Zulu tiene un repertorio/registro sonoro que, por contraste, generará una tarde entretenida.
-¿Estás trabajando en algún otro proyecto para este año?
-Estamos masterizando una sesión de 2011 de la formación inicial de OR, con la fantasía de sacar un disco, un LP de vinilo con tapa diseñada por mí. Vamos a ver si puedo componer nuevas cosas hasta que podamos reunirnos a tocar en grupo.
Patio sonoro es una iniciativa del Centro de Arte Sonoro (CASo) que busca difundir el trabajo de artistas y referentes del arte sonoro, la música experimental y contemporánea a través de presentaciones en vivo al aire libre: conciertos, lecturas y espacios de actividad sonora experimental siguiendo el protocolo de apertura de jardines y patios de museos.
Los conciertos se transmiten en tiempo real a través de Radio CASo.
(Ministerio de Cultura)
