7 agosto, 2026

Lago Puelo: casi 4 mil plantas nativas para reforestar las laderas del cerro Currumahuida

Manos a la obra. Guardaparques y estudiantes comprometidos con el ambiente.

Un día apareció Liliana, docente de la Escuela Agrotécnica 717, diciendo que tenían un vivero interesante de especies nativas.

Desde el año 2006 tenemos un convenio, mediante el cual el Parque Nacional Lago Puelo junta las semillas que después germinan los estudiantes de los distintos cursos. Una parte de esas plantas, vuelve para regenerar los bosques degradados por los incendios”, graficó ayer el biólogo Ernesto Juan sobre los 3883 plantines ya colocados en las laderas del cerro Currumahuida.

“Del total, 2600 son cipreses y el resto incluye maqui, pañil, arrayán, laura, alerce y espino azul, entre otras, todas nacidas de semillas provenientes del área protegida. Si viniesen de otro lado, podríamos ocasionar un disturbio importante en la genética”, recalcó.

La premisa es “contribuir en la restauración de distintas áreas. Actualmente, estamos invirtiendo el esfuerzo en especies a las que cuesta mucho volver, como el ciprés de la cordillera, que es muy sensible y tarda una eternidad en regenerarse por sus propios medios. En este caso, el fuego abarcó muchas hectáreas y se perdieron los semilleros naturales, con dispersión de hasta 80 metros. Entonces necesitamos implantar otros para que reemplacen a los anteriores”.

De la propuesta también participaron integrantes del Club Andino Lago Puelo, quienes llegaron con los plantines hasta la zona de “El mirador de las lechuzas”, sobre el espejo lacustre. “El monitoreo de restauración se realiza en los lugares marcados con GPS y la identificación de ejemplares testigos, a los que se va siguiendo en su crecimiento”, detalló Juan.

De igual manera, recordó que los vecinos de la Comarca Andina “también pueden adquirir plantines de nativas en la Escuela Agrotécnica 717 para desarrollar en sus propiedades. Siempre tratamos de involucrar a la gente del lugar, porque son proyectos que el parque nacional no puede hacer solo con su gente y entendemos que todos somos responsables del cuidado del ambiente”, insistió.

Por otra parte, adelantó que “para el año venidero, la idea es reforestar el trazado del circuito turístico Huella Andina, para lo cual ya estamos hablando también con el Club Andino El Hoyo”. Asimismo, “hay un establecimiento cercano al lago Esperanza que tiene un vivero forestal. La propuesta es reforestar esos lugares afectados por los incendios y el pastaje de animales”.

Jabalíes y salmones

En otro orden, el jefe del Departamento de Conservación y Educación Ambiental, Ernesto Juan, se refirió a la preocupación existente en la región por el posible contagio de triquinosis en los jabalíes cazados en zonas rurales, como la Reserva Provincial El Turbio.

Según indicó, “es una especie exótica invasora, que lamentablemente ha proliferado de forma exponencial en todo el país, al igual que el ciervo colorado. No es culpa de los animales, pero sí hay que dimensionar la gravedad que tiene para la fauna autóctona, como los huemules o el pudú. Como no es una especie que evolucionó en este lugar, las originarias no están adaptadas a su presencia y genera un disturbio mayúsculo. Por ejemplo, el jabalí rompe el bosque nativo e impide que salgan los renovales”. Antepuso como su depredador al puma, aunque “hoy el 90% de su dieta está basada en la liebre, que es otra especie invasora”.

En coincidencia, Juan confirmó que durante la semana estuvo en contacto con el titular del Departamento de Salud Ambiental, dependiente del Ministerio de Salud del Chubut; organismo que dispone del “único laboratorio estatal en la Comarca Andina para la determinación de la Trichinella Spiralis por metodología oficial (digestión enzimática)”.

Dicha reunión, “tuvo como premisa establecer un punto de partida para llevar adelante acciones mancomunadas a fin de favorecer a la población en su conjunto; además de coordinar muestreos de análisis de agua a realizar en dependencias y jurisdicción del Parque Nacional Lago Puelo.”, señaló.

Acerca de la presencia del salmón del Pacífico en la cuenca del lago Puelo , el experto lo calificó como “un problema muy grave. Cuando desova, genera en el agua condiciones de putrefacción y bacterias nocivas para los bañistas. Hay lugares, como el Parque Nacional Los Glaciares, donde los turistas ni siquiera pueden consumir el agua de los ríos porque está contaminada por los chinook”, reflejó. (Diario Jornada)