15 abril, 2026

La energía como motor económico: qué puede ganar Argentina en medio de la crisis global

En el inicio de las sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei volvió a ubicar a la energía como un eje estratégico para el crecimiento económico del país. En paralelo, el escenario internacional atraviesa una fuerte tensión por el conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, con impacto potencial sobre la producción, la logística y los precios globales del petróleo y el gas.

En este contexto, Roberto Carnicer, director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, analiza tanto las transformaciones del sector energético argentino -desde el superávit en hidrocarburos hasta las políticas de inversión- como las oportunidades que podrían abrirse para el país en un mercado energético mundial más volátil.

Claves del análisis de Roberto Carnicer, director del Instituto de Energía de la Universidad Austral:

Argentina: energía, inversiones y política energética

  • “La energía se está convirtiendo en un ordenador económico para la Argentina y en un elemento clave para mejorar la balanza comercial energética. Solo en hidrocarburos, el año pasado se registró un saldo positivo cercano a los 5.000 millones de dólares, frente a una historia acumulada entre 2010 y 2023 de unos 40.000 millones de dólares negativos.”

Guerra y energía: oportunidades y reposicionamiento para Argentina

  • “Los conflictos bélicos como el actual generan cambios logísticos fulminantes en el abastecimiento energético mundial, algo que ya se vio durante la invasión rusa a Europa.”
  • “Cuando guerras de esta naturaleza se prolongan en el tiempo, modifican totalmente la logística global, encarecen el transporte marítimo y alteran la productividad energética.”
  • “Un punto clave es que Qatar es uno de los mayores exportadores de GNL del mundo, compitiendo con Australia y Estados Unidos. Si su producción se ve afectada, el impacto sobre el abastecimiento global es muy fuerte.”
  • “En ese contexto, Estados Unidos se ve favorecido como proveedor alternativo de energía, y otros países con capacidad exportadora también pueden ganar posicionamiento.”
  • Argentina tiene proyectos de exportación de GNL previstos a partir de 2027. Si se aceleran los tiempos, el país podría aprovechar mejor las oportunidades del mercado internacional.”
  • “La producción de petróleo argentina también posiciona bien al país: hoy se superan los 900.000 barriles diarios, cuando hace apenas tres años estábamos en torno a los 500.000.”
  • “Aunque surge de una situación internacional muy desagradable como es una guerra, los precios más altos del crudo favorecen a países productores como Argentina.”
  • “Si Argentina mantiene un comportamiento doméstico confiable y evita políticas como cortar exportaciones o incumplir contratos, puede posicionarse como un proveedor energético seguro para el mundo.”
  • “En un escenario internacional marcado por la volatilidad en Europa y Medio OrienteArgentina puede consolidarse como un centro de producción y exportación de energía libre de conflictos bélicos.”
  • “No es casual que los contratos de exportación de GNL que se están negociando estén orientados a países como Alemania, dentro de proyectos como el que impulsa Southern Energy con horizonte en 2027.”