10 agosto, 2026

Desde la Patagonia, Difundiendo Saberes, Número 29 ¡disponible desde el 1 de julio en línea!

Durante la actual pandemia por COVID19, muchas cosas están cambiando en el mundo. Desde los ecosistemas, que parecen tender a recuperar su equilibrio por el cese de actividades humanas que alteran profundamente el ambiente, hasta los procesos de enseñanza y de aprendizaje en todos los niveles, dado que estudiantes y docentes tuvimos que abandonar repentinamente la presencialidad, para lograr interactuar a través de plataformas virtuales. 

Las universidades del país permanecen abiertas, en particular la nuestra, permitiendo atender y asistir a diversas realidades de les estudiantes, reforzando los vínculos con distintos actores e instituciones de la comunidad, y fortaleciendo la colaboración con los sistemas de salud de la localidad y de la provincia. 

En estas situaciones de crisis los datos generados por los científicos adquieren relevancia y notoriedad, y muchos de éstos son requeridos con urgencia. Es así que les trabajadores de universidades e institutos de investigación continúan, aún en este contexto, produciendo conocimientos. 

Por todo y a pesar de todo, nuestra revista sigue al pie del cañón. En pleno aislamiento preventivo, tenemos el agrado y el orgullo de anunciar, que con un enorme esfuerzo de autores, revisores, y del equipo de trabajo de la revista, sale a la luz este nuevo número en el tiempo programado, lleno de información interesante para saber más y aprender cosas nuevas.  

Obviamente  la distribución de los ejemplares en papel que hacemos a las bibliotecas populares y a las escuelas públicas quedará pendiente hasta que podamos volver a encontrarnos, pero ya puede disfrutarse el nuevo número en su versión digital en https://desdelapatagonia.uncoma.edu.ar/

Agradecemos el apoyo incondicional y constante de la gestión del CRUB y la colaboración de INIBIOMA en el sostenimiento de este proyecto.

La Universidad abierta y de pie acompaña las vicisitudes de enfrentar y resistir una realidad complicada y adversa. Seguramente trabajar y estudiar en estas condiciones tiene y tendrá una enorme cantidad de dificultades, que van desde la administración del tiempo hasta la disponibilidad tecnológica, pasando por dificultades emocionales y personales. 

Esto no lo desconocemos. Si la Universidad sigue abierta, aún con las tremendas limitaciones y dificultades, todo habrá valido la pena. Las Universidades siguen sin sobrar. Y lo vivenciamos día a día… incluso en la virtualidad.