Corte de luz: mas de 4 horas para trasponer en Paso Cardenal Samoré
El Paso Internacional Cardenal Samoré, hace varios meses es un verdadero desastre. Los empleados de Migraciones, Aduana e incluso los efectivos de fuerzas de seguridad que concurren al lugar manifestaron en reiteradas oportunidades la falta de inversión en infraestructura general del complejo fronterizo.
Cortes de luz, caídas del sistema, presencia de roedores, baños inadecuados e incluso algunos trabajadores indicaron que debían comer a bordo de sus automóviles para evitar a los roedores. Según las denuncias la situación es “insoportable”. Ayer, sábado recrudecieron los poblemas varios vecinos que se comunicaron con Noticias Bariloche y con El Cordilleranoeste para expresar su molestia ante largas esperas que debieron soportar antes de hacer los trámites fronterizos en el paso Cardenal Samoré. La aduana argentina volvió a quedarse sin luz y algunas personas se vieron obligadas a esperar hasta más de cuatro horas para poder viajar en sus autos.
Por su parte los empleados indicaron que todo se debe a la falta de inversión que ocurrió en el gobierno macrista. “Hace años que no ponen un sólo peso para mejorar las inastalciones y esto un dia revienta, como sucedió ayer” y agregó el trabajador que pidió no ser identificado por temor a perder su empleo, “hubo partidas asignadas para arreglar y modernizar la infraestructura en genreal pero el dinero nunca llegó”.
Según El Cordillerano el intenso calor que registró este sábado una máxima de 31 grados en la ciudad sumó malestar a quienes habían decidido viajar hacia Chile o volver del vecino país. “Mucho sol, peleas, gente descompuesta, es tremendo” señaló un lector a este medio.
Y es que los viajeros debieron esperar casi cuatro horas para poder atravesar la aduana argentina por la falta de energía eléctrica. El lunes último, una situación similar ya había tenido lugar en el edificio de la aduana, cuando muchísimas personas no pudieron viajar por la falta de energía eléctrica y todo en un período de vacaciones donde el ida y vuelta de pasajeros es constante.
El matutino local aseguró que entre la larga fila de autos que aguardaban el regreso de la luz a la aduana se encontraban mujeres embarazadas, niños y niñas, bebés, personas insulino-dependientes quienes la pasaron realmente muy mal dentro o fuera de los vehículos al rayo del sol.
Finalmente, según pudo conocer este miedo la aduana pudo reestablecer su servicio y las personas que allí se encontraban pudieron viajar, no sin dejar atrás, seguramente, el malestar sufrido.
