Chile vuelve a cambiar su hora y coincidirá nuevamente con Argentina
El sábado 6 de septiembre de 2025, Chile adelantará sus relojes para dar inicio al horario de verano. La medida regirá en casi todo el país, excepto en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. Con este ajuste, volverá a coincidir con Argentina, mientras en el Congreso argentino avanza un proyecto para modificar el huso horario nacional.
Chile volverá a aplicar el cambio de hora y el próximo sábado 6 de septiembre de 2025 entrará en vigencia el horario de verano. Según lo establecido por el Gobierno, a la medianoche los relojes deberán adelantarse 60 minutos, pasando de las 00:00 a la 01:00 del domingo 7.
La medida alcanzará a todo Chile continental, salvo la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, que desde hace tres años se mantiene fija en el huso horario UTC-3. Con esta modificación, el país trasandino volverá a coincidir con Argentina, ya que desde abril se encontraba una hora por detrás debido al horario de invierno.
El objetivo del ajuste es extender la luz natural durante las tardes y favorecer un mejor aprovechamiento energético. El próximo cambio en Chile será recién en abril de 2026, cuando los relojes se atrasen para dar inicio al horario de invierno.
Mientras tanto, en Argentina avanza un debate similar. La Cámara de Diputados aprobó con 151 votos a favor, 66 en contra y 8 abstenciones el proyecto de ley presentado por Julio Cobos (UCR), que propone modificar el huso horario nacional. La iniciativa plantea retrasar una hora los relojes en invierno, pasando del actual UTC-3 al UTC-4, y regresar al horario vigente entre septiembre y marzo.
En términos prácticos, esto implicaría que amanecería y anochecería una hora antes respecto del esquema actual. Por ejemplo, si hoy en agosto el sol aparece a las 7:30, con la nueva modalidad lo haría a las 6:30. «El objetivo es sincronizar mejor la hora oficial con la hora solar», argumentó Cobos.
Si la propuesta se convierte en ley en el Senado, el primer cambio se aplicaría el 1 de abril de 2026, cuando Argentina debería atrasar sus relojes una hora y, en septiembre, volver a adelantarlos, replicando un esquema similar al que Chile mantiene desde hace años (Económicas Bariloche)
