21 abril, 2026

Argentina entre los tres países más pasteleros de América latina: por qué se buscan cada vez más recetas saludables

Un nuevo estudio revela que los argentinos están en el podio de consumo de productos de pastelería. Sin embargo, los consumidores piden productos cada vez más sanos y basados en plantas. Cómo responde la industria a las nuevas demandas y tendencias.

Los argentinos somos dulceros. Según datos de la foodtech Puratos, nuestro país está en el top tres a nivel regional de mayor consumo de productos de pastelería. El primer lugar lo ocupa Chile, donde se consumen 15 kilos per cápita de productos de pastelería al año. Segundo está Uruguay, con 11 kilos per cápita, mientras que Argentina se queda con el tercer puesto, con 10 kilos per cápita. Le siguen Costa Rica, Colombia, Brasil, Perú Guatemala y República Dominicana.

A pesar de la enorme tradición pastelera de la Argentina –desde las clásicas medialunas hasta pastelitos, pasta frolas o los infaltables panqueques con dulce de leche– hoy la oferta de opciones dulces en las panaderías y pastelerías va mucho más allá de los clásicos. La innovación está más presente en los mostradores, muy acompañado de una tendencia innegable: los consumidores buscan productos cada vez más saludables.

Hoy pastelería y salud pueden ir de la mano gracias a la creatividad y la investigación de los chefs y pasteleros. La tendencia no es casual: los consumidores a nivel mundial busca productos que no solo sean sabrosos, sino también saludables. En Argentina, este fenómeno se hace visible tanto en las grandes marcas como en pequeños emprendimientos que experimentan con harinas integrales, frutas naturales, endulzantes alternativos y procesos más cuidadosos.

Recetas más saludables

El avance de las recetas basadas en plantas ya no es una moda de nicho, sino que representa un verdadero cambio cultural en la forma de alimentarnos. En panaderías y pastelerías, esta transformación se traduce en la incorporación de ingredientes de origen vegetal que no solo reemplazan productos animales, sino que también enriquecen la propuesta con opciones más saludables y sostenibles, alineadas con dietas vegetarianas, veganas o flexitarianas.

Diversos estudios señalan que los alimentos de origen vegetal tienden a tener menos calorías, grasas saturadas y colesterol, al tiempo que aportan una mayor cantidad de fibra. Por eso, al incorporar alternativas vegetales en sus recetas, las panaderías no solo responden a la demanda de un consumidor más consciente, sino que también promueven una alimentación más equilibrada y nutritiva.

“La industria escucha las demandas de los consumidores, por eso vemos cada vez más desarrollos de alternativas vegetales a los huevos, los lácteos y la manteca, sin comprometer la seguridad, el sabor, la textura o la funcionalidad”, dice Sofía Mallaviabarrena, Regional Marketing Manager de Puratos.

Un ejemplo concreto de cómo la industria panadera está adoptando esta evolución es el caso de Puratos, que ha desarrollado una línea 100% libre de ingredientes de origen animal. Su objetivo va más allá de reemplazar componentes tradicionales: busca crear soluciones vegetales que sean no solo nutritivas, sino también limpias y respetuosas con el planeta.

Entre las innovaciones se destacan productos que sustituyen activamente ingredientes como huevos, manteca o lácteos, sin comprometer sabor ni textura. A su vez, la compañía ofrece una amplia gama de soluciones naturalmente vegetales que incluyen mezclas para pan, mejorantes, masas madre, cereales especiales, grasas, glaseados, rellenos frutales y chocolate amargo.

Las indulgencias ahora están permitidas

Las tortas, facturas y postres ya no se ven únicamente como un “placer culposo”: hoy, muchas panaderías y pastelerías están adaptando sus recetas para ofrecer versiones más saludables y con ingredientes nobles. Así, la tendencia plant based se impone como un nuevo estándar en el mundo dulce.

Este cambio también se refleja en las vitrinas: muffins de banana con leches vegetales, cookies con avena y aceite de coco, brownies con batata y sin ingredientes animales, budines integrales con zanahoria y sin huevos ni manteca. Las redes sociales, especialmente Instagram y TikTok, amplifican esta transformación al mostrar recetas visualmente atractivas, fáciles de preparar y alineadas con un estilo de vida más consciente.

La pastelería del presente ya no se limita a lo visual y lo sabroso: hoy busca ser también una aliada del bienestar y de una alimentación más sostenible. Con menos productos de origen animal y más foco en lo vegetal, los nuevos postres reflejan un cambio cultural profundo. Esta evolución no implica renunciar al placer, sino encontrar nuevas maneras de disfrutarlo con conciencia, creatividad y equilibrio