7 agosto, 2026

Colectoras: una movida que desnuda la debilidad de Cambiemos

Vidal busca sumar su nombre a la boleta de varios candidatos a Presidente

La discusión por las listas colectoras en la provincia de Buenos Aires subió la tensión en la Casa Rosada. Las especulaciones sobre lo que sucederá con el decreto 259/19 del 12 de abril que prohibió las listas colectoras y las candidaturas múltiples con una modificación del decreto 443/11 de Cristina Kirchner generó roces internos y especulaciones.

Por los pésimos números en los sondeos de la provincia de Buenos Aires, el Gobierno comenzó a evaluar la marcha atrás de la medida que había sido firmada por Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

“Sólo hay dos caminos”, analizaron hoy en Balcarce 50. Por un lado, una resolución de la Justicia ante los amparos planteados por la oposición. La jueza electoral, María Servini de Cubría, debería decidir sobre la cuestión que podría habilitar un posible acuerdo entre varios sectores del peronismo para compartir la boleta con un candidato presidencial. La magistrada había declarado inconstitucional el decreto que cambiaba el sistema de votación en el exterior al considerar que no se puede legislar por decreto en materia electoral. Por eso se especula con la posibilidad de que una medida judicial haga caer la normativa presidencial y evite el costo político de dar marcha atrás con el decreto a través de otro decreto.

En su momento, el Gobierno lo pensó como una jugada para bloquear la posibilidad de un triunfo peronista en el territorio bonaerense. Pero habría salido mal para evitar una alianza entre Unidad Ciudadana y Alternativa Federal. El vidalismo ahora encara negociaciones con el peronismo racional para sumar a la intención reeleccionista de María Eugenia Vidal. Las charlas incluirían al ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, al gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, y a Sergio Massa.

Un sector político de Cambiemos considera que “es difícil que Macri haya habilitado una negociación con Massa”. La relación con el líder del Frente Renovador fue oscilante. Tuvo un buen inicio cuando fue invitado a participar de la cumbre de Davos en enero de 2016, pero luego Macri lo calificó de “ventajita” por privilegiar su protagonismo personal al intentar bloquear algunas leyes del oficialismo en el Congreso. El lazo terminó de romperse cuando el ex intendente bloqueó un artículo de la ley que permitía blanquear el dinero de los familiares de los políticos. El nuevo contacto volvió a darse con los diez puntos que planteó el Gobierno para discutir con sectores de la oposición. Incluso Macri llamó al presidenciable en busca de apoyo a los puntos claves. Ayer, en las redes sociales, el tigrense partió la pelota nuevamente al descartar un encuentro con Vidal, a lo que sumó críticas al Gobierno al pedirle a los funcionarios nacionales «que dediquen su tiempo para gobernar».

El argumento del macrismo sobre el cambio con las colectores es que el decreto de Macri no modifica la ley de Reforma Política de 2011 que creó las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias ( PASO). Luego un decreto reglamentario de la ex presidenta reguló la utilización de las colectoras hasta ahora.

La posibilidad de que Vidal pierda la provincia de Buenos Aires comenzó a tejer estrategias sobre todo por la mala imagen de Macri en el territorio bonaerense. El líder del Pro que buscará la reelección nunca ganó en la provincia de Buenos Aires. En 2015 perdió en laPASO, en las generales y en el balotaje. La figura del diputado y candidato a gobernador, Axel Kicillof, acompañado en la fórmula por Verónica Magario, genera la misma expectativa que Vidal en 2015. “Es la novedad y eso le ayuda a sumar votos”, comparan en la Rosada con la situación que vivió la gobernadora hace cuatro años.

La incertidumbre seguirá hasta el cierre de los frente electorales previsto para el 12 de junio.

Fuente: BAE Negocios