2 julio, 2026

SENAF: Viedma concentra la mayoría de casos de niños y adolescentes vulnerados

La mayoría de legajos se concentran en Viedma y alrededores con 382 casos. Detrás siguen Bariloche y El Bolsón. Méndez inormó que en las intervenciones se advierte un cúmulo de situaciones que hacen «de la vida de los niños o adolescentes un infierno». «Hemos encontrado niños atados a un árbol», lamentó y mencionó que «existen formas de transgredir la normativa que jamás pensamos».

La titular de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, Roxana Méndez, se refirió a la problemática que aborda el área y sostuvo que los sectores más vulnerables son de Viedma y el Valle Inferior, seguido de Bariloche y El Bolsón y que en las intervenciones se advierte un cúmulo de situaciones que hacen «de la vida de los niños o adolescentes un infierno».

Consultada respecto a los sectores más vulnerables indicó que los números más altos son Viedma y Valle Inferior, Bariloche, El Bolsón, Cipolletti, Roca, San Antonio Oeste, Allen, según el número de demandas que llegan. Explicó que la localidad con menos situaciones es Pomona.

Hoy hay 382 legajos abiertos en Viedma y alrededores, sigue Bariloche con 300 pedidos de intervención y 159 en El Bolsón.

La funcionaria comentó que hay situaciones en las que los convocan porque el niño no está asistiendo a la escuela, por lo que se comunican con Educación para que se trabaje y comentó que «ponemos en movimiento el sistema para que todos sean corresponsables» pero «hay cuestiones que sólo puede llevar adelante SENAF siempre en diálogo con el resto de los ministerios para poder intervenir».

«Tenemos una cantidad enorme de medidas de protección integral» por lo cual sería imposible abordar sólo desde SENAF indicó Méndez para agregar que el mayor número tiene que ver con conflictos familiares, negligencia, maltrato, maltrato físico. 

«Hemos intervenido en situaciones donde hemos encontrado niños atados a un árbol«, lamentó y en este sentido mencionó que «existen formas de transgredir la normativa que jamás pensamos… Nuestro cotidiano es el dolor, el padecimiento, aquello que no se resuelve».

Méndez comentó que «ser un trabajador de SENAF es ponerse sobre los hombros una carga muy pesada, voy a intentar revertir algo que aquel que lo lleva adelante no lo ve como tal» y explicó que han tenido que intervenir en contextos donde hubo amenazas brutales a los operadores y operadoras. 

«Cómo no los voy a cuidar», planteó y dijo estar orgullosa del trabajo que llevan adelante los equipos, aún con discrepancias y discusiones.

La funcionaria explicó que se requiere un abordaje integral y reconoció que sería imposible llevar adelante la tarea sin integrarse con las diferentes áreas de gobierno y sostuvo que la ley lo contempla.

«Hay un equipo central que va acompañando, están los delegados que articulan con otras instituciones, la idea de que hay un solo organismo que debe hacerse cargo de… nos aleja de lo que dice la normativa, hagamos una mesa, tratemos de encontrarnos, ver comó abordar a una familia, en tiempos donde todo es tan complejo y adverso, si hay un tiempo donde tenemos que estar en territorio es este tiempo», señaló.

Ante la consulta manifestó que la pobreza tiene impacto en la vida de los niños pero «eso no es lo que define, porque tenemos situaciones donde la pobreza no roza a la situación y hay situaciones de vulneración; la condición económica, la pobreza hace estragos en muchos aspectos y es mi gran preocupación a futuro pero no define la violencia».

Resaltó que «hemos tenido situaciones de gente con poder adquisitivo enorme que vulnera los derechos de una manera brutal».

Méndez sostuvo además que muchas situaciones de negliencia que se dan en torno a los chicos son lamentablemente de muchas personas que podrían llevar adelante una mirada amorosa hacia sus niños y adolescentes pero muchas veces están tomados por un consumo que se los impide. 

«No es que no exista el deseo o amor hacia un niño, por eso es tan importante construir mecanismos de articulación con las áreas que deben llevar adelante estos tratamientos, el número es muy alto pero es un componente más entre otros, nunca hay una sola situación que hace que se intervenga, lamentablemente hoy estamos teniendo esta caracterísica en las intervenciones de un cúmulo de situaciones que hacen muchas veces de la vida de los niños un infierno», concluyó. (B2000)