Ketamina en Bariloche: Gendarmería allanó Zoonosis municipal y secuestró el quirófano móvil
Personal de Gendarmería Nacional realizó un allanamiento y posterior secuestro del quirófano móvil de Veterinaria y Zoonosis municipal, en el marco de una investigación federal por un presunto faltante de 300 frascos de ketamina y el uso del móvil en un puesto de control policial.
El procedimiento se llevó a cabo este mediodía, donde se allanó el área municipal de Zoonosis como parte de la investigación que lleva adelante la Justicia Federal, tras una denuncia presentada el 22 de junio pasado.
Según la presentación, existió un faltante de 300 frascos de ketamina, una droga utilizada como anestésico en los animales y que, en caso de comprobarse la irregularidad, se trataría de una infracción a la Ley de Estupefacientes.
Pero además, se secuestró el quirófano móvil tras otra denuncia presentada por el director del Programa Nacional de Tenencia Responsable y Sanidad de Perros, Juan Enrique Romero.
En este caso, Romero indicó que el quirófano, que había sido cedido en comodato al municipio por el gobierno nacional, se estaba usando como casilla en el puesto de control en el ingreso a la ciudad.
Consideró que el Municipio hizo «un manejo irresponsable». «Veremos cuál será el destino final. Seguramente quedará en Bariloche pero no bajo la órbita del municipio que hizo un irresponsable manejo. No queremos perjudicar a la comunidad, no es la voluntad del Ministerio de Salud», expresó en declaraciones vertidas al Diario Río Negro.
La presentación judicial correspondió a los abogados Leandro Costa Brutten y Estanislao Cazaux que, además, integra el Tribunal de Contralor. Según este último cuando Romero se enteró de la situación pidió la devolución. Pero además objetó que la municipalidad de Bariloche adeuda 300 frascos de ketamina.
Por su parte, el secretario de Fiscalización del Municipio, Javier Fibiger, había explicado días atrás que el quirófano móvil se utilizó en el retén del barrio Las Chacras para que «el personal que estaba allí pudiera refugiarse», y que cumplía una función sanitaria.
Aseguró que el móvil se encuentra «en perfectas condiciones» aunque reconoció que «el error nuestro fue no avisar».
Sobre la ketamina, Fibiger afirmó anteriormente que «tenemos los frascos vacíos y la documentación de conformidad que deben firmar los vecinos por cada castración. Por cuestiones administrativas no hemos enviado esa documentación al programa. Pero rendimos los frascos en SENASA».
(Bariloche Opina)
