20 abril, 2026

Criado elevó su informe de gestión al frente de la Tesorería de la CEB

Desde el punto de vista de la Tesorería, como función estatutaria dentro del Consejo de Administración, corresponde hacer un breve informe de gestión, la cual, con independencia de circunstanciales resultados electorales de esta época ha sido reafirmada como sólida por más de quince años a través del apoyo de los asociados / delegados en todas y cada una de las Asambleas Generales Ordinarias en las que se discutió, expuso y aprobaron los Estados de Resultados de la CEB.

El des-endeudamiento con el sector financiero, bancos, empresas multinacionales y proveedores con mayor poder económico que la CEB, se ha convertido en un hito de gestión. 

Mediante acciones de esta Tesorería se superó la crisis económica más importante que tuvo la CEB (2002/2005); se arraigó la cultura organizacional de trabajo bajo Presupuesto Base Cero, se instruyó la realización del Reglamento de Contrataciones, y se impuso el ciento por ciento de la registración económica de las operaciones de la empresa.
Paralelamente se fue logrando el mantenimiento de la gestión diaria, cotidiana y sustentable, con herramientas de autofinanciamiento, que permitieron realizar obras y prestar servicios con normalidad. 

Tales hechos no estuvieron ajenos a la diversidad de atolladeros que transitó el País, solo basta recordar que la tarifa eléctrica altamente subsidiada imponía un contexto de relación económica a la baja con los usuarios. Asimismo, el servicio de saneamiento también fue deficitario desde 2003 a 2018 en casi un 200% de su costo operativo. Ello impidió durante más de una década tener tarifas “justas y razonables”, operando la CEB por debajo de la par económica. 

Pese a no alcanzarse el punto de inflexión entre el ingreso corriente y los gastos, se desarrollaron todos los servicios públicos a cargo y los sociales, logrando inversiones, modernizaciones y crecimiento  por sobre la tasa de desarrollo poblacional y económica del área servida. Las hoy suspendidas contribuciones resultaron estratégicas en esos momentos.

La gestión se proyectó siempre como sustentable, con responsabilidad y austeridad. Las decisiones tuvieron siempre en mira su eficiencia de largo plazo.

Tras década y media a cargo de la Tesorería del Consejo de Administración puedo decir con orgullo que la CEB NO posee deudas financieras, su resultado está cada día más cercano al equilibrio, y que el patrimonio neto siempre arrojó datos crecientes, inclusive en este último ejercicio con una mejora del 17% sobre el anterior.