5 marzo, 2024

Ucrania autoriza el uso del esperma y los ovocitos congelados de los militares muertos

El Parlamento ucraniano acepto el uso de esperma de los militares muertos en la guerra que mantienen hasta el día de hoy. Cuántos años se podrán conservar.

El Parlamento ucraniano adoptó el miércoles las enmiendas que autorizan el uso del esperma y los ovocitos congelados de militares después de su muerte. A finales del año pasado, Ucrania votó una ley según la cual los soldados podían congelar gratuitamente sus células reproductivas antes de ir al frente.

Sin embargo una de las disposiciones, que debía entrar en vigor a finales de marzo, imponía la destrucción del esperma y de los ovocitos congelados de los militares en caso de deceso

La conservación del esperma y ovocitos en Ucrania

Un total de 264 diputados validaron el miércoles una enmienda que prevé la conservación gratuita de las muestras durante tres años después de la muerte, tras los cuales la pareja del fallecido podrá pagar para prolongar el proceso.

DEVASTACIÓN. Una vista aérea permite contemplar el nivel de destrucción de la ciudad de Bajmut, en el este de Ucrania, que antes de la guerra tenía 77.000 habitantes.

Ningún diputado votó en contra de esta medida, apoyada por el Ministerio de Salud. Es una cuestión muy delicada en el país, donde la invasión rusa iniciada hace casi dos años causó muchas pérdidas humanas.

Las criticas que tuvieron por la destrucción de los espermatozoides de los militares muertos en Ucrania

La destrucción de los ovocitos y los espermatozoides de militares muertos en el frente fue visto como injusto, según ciertas personas como la abogada Olena Babych. En un mensaje en las redes sociales, esta letrada habló de la situación de una de sus clientas, cuyo marido había congelado su esperma y había muerto en la guerra.

Esto desencadenó una avalancha de críticas contra la medida y los diputados prometieron reformular la ley antes de que entrara en vigor. Ucrania no publica las bajas de su ejército, pero según estimaciones estadounidenses publicadas en agosto por el New York Times podrían rondar los 70.000 muertos y los 120.000 heridos. (ámbito)