14 junio, 2024

Tras fracasar el golpe, Guaidó llama a un paro a los estatales venezolanos

En tanto, el secretario de Estado de los EE.UU. Mike Pompeo, advirtió sobre una posible intervención militar

En un día marcado nuevamente por marchas de oficialistas y opositores, el autoproclamado presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, reapareció en una manifestación en Caracas y llamó a un paro progresivo en la administración pública a partir de mañana, luego del frustrado intento de sublevación militar de ayer. En tanto, tras el fracasado golpe, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, advirtió que su país está preparado para actuar militarmente en Venezuela en caso de que las circunstancias así lo requieran.

Guaidó, que es también jefe del Parlamento, se congratuló de que miles de personas estuvieran en las calles protestando «a pesar de la intimidación» del Gobierno. El dirigente opositor aseguró que continuará llamando a protestas hasta lograr “el cese de la usurpación” que considera hace Maduro de la Presidencia.

«Si el régimen creía que habíamos llegado al máximo de presión, se equivocaron (…) vamos a seguir en las calles hasta lograr la libertad de Venezuela», dijo Guaidó, quien señaló que el chavismo «va a tratar de aumentar la represión» contra las manifestaciones, pese a lo cual pidió a los ciudadanos usar una banda azul como la que emplearon los insurrectos ayer para decir «ya basta» al Gobierno de Maduro.

La convocatorial al paro de Guaidó fue rápidamente respondida por el dirigente chavista Diosdado Cabello, quien puso en duda que la propuesta tenga éxito y consideró que el opositor habla «muchas boberías».

«Mañana comienza la ‘Operación Libertad Sindical’ con rumbo a la huelga general (…) mañana vamos a acompañar la propuesta de paro escalonado», dijo Guaidó frente a un millar de personas que se concentraron en uno de los puntos programados por la oposición para protestar contra el gobierno chavista.

Las manifestaciones callejeras contra el Gobierno también se registraban en varias ciudades del interior del país, 24 horas después de otra jornada de protestas violentas que acabaron con un saldo de al menos 80 heridos.

Disenso internacional

Guaidó cuenta con el apoyo de Estados Unidos y la mayoría de los países occidentales, pero la cúpula de las fuerzas armadas sigue detrás de Maduro, al igual que Rusia, China y Cuba.

Al respecto, Pompeo aseguró que «la acción militar es posible. Si eso es lo que se necesita, eso es lo que Estados Unidos hará», en una entrevista con la cadena Fox Business. No obstante, luego una vocera del departamento de Defensa le aclaró al Congreso estadounidense que el Pentágono todavía no había recibido órdenes de prepararse para un eventual conflicto en el país sudamericano, según publicó BBC Mundo.

En tanto que el canciller ruso, Serguei Lavrov, informó que conversó con Pompeo y que en esa conversación “la parte rusa enfatizó que la injerencia de Washington en los asuntos internos de Venezuela y las amenazas contra su Gobierno representan una flagrante violación del derecho internacional». El ente diplomático ruso recordó que la víspera, el 30 de abril, «la oposición de Venezuela emprendió un intento de golpe de Estado con un patente apoyo de EEUU».

Lavrov le señaló a Pompeo que «nuevos pasos agresivos entrañarán las consecuencias más graves». «Solo el pueblo venezolano tiene el derecho para determinar su futuro, para lo cual es necesario el diálogo de todas las fuerzas políticas, algo en que el Gobierno venezolano lleva insistiendo desde hace tiempo», subrayó la cancillería rusa.

En tanto, el Grupo Internacional de Contacto (GIC) para Venezuela expresó su preocupación por la situación en el país y pidió una solución política urgente a la crisis que vive.

«El Grupo Internacional de Contacto reafirma su apoyo a una solución política, pacífica, democrática, dirigida por los propios venezolanos y en el marco de la Constitución del país, para la crisis; los sucesos que se observan en la actualidad confirman lo necesario y urgente que es semejante solución política», dice el comunicado emitido por el GIC, integrado por la Unión Europea, ocho de sus Estados miembros —Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Portugal, España, Suecia y el Reino Unido— y tres países de América Latina: Ecuador, Costa Rica y Uruguay.